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Entrevista a Michael en un periodico gratuito. A leer! ^^
Michael C. Hall nos desvela todos los secretos de 'Dexter', la serie que Cuatro emite la noche de los jueves.
¿Por qué aceptó interpretar un personaje tan complejo como 'Dexter'? La primera vez que leí el guión de “Dexter” pensé cómo iba a poder preparar un personaje así. Me tomé un tiempo para reflexionar sobre ello y al final decidí aceptarlo porque es un reto para un actor. Además, la serie me permite trabajar con gente a la que admiro y con los que ya había trabajado anteriormente en 'A dos metros bajo tierra'. Por ejemplo, Bob Greenblat, el creador de la idea original de la serie, que era productor de 'A dos metros bajo tierra', y Michael Cuesta, director de varios episodios de la primera temporada de 'Dexter', que también había dirigido algunos de 'A dos metros bajo tierra'.
¿Cómo se mete uno en la cabeza de un asesino en serie y cómo consigue dotarlo de una personalidad que no recuerde a otros asesinos ya retratados por el cine? Me leí algunas transcripciones de entrevistas hechas a asesinos en serie y también libros escritos por criminólogos del FBI, que han dedicado su trabajo a investigar qué es lo que hace que una persona se convierta en un psicópata. Durante el rodaje del primer episodio tuve la oportunidad de conocer a un especialista en analizar restos de sangre en Miami y hablar con él acerca de su trabajo y de las políticas de colaboración que existen entre un trabajador civil y el departamento de policía.
¿Qué hace especial a Dexter? Dexter es diferente de otros psicópatas porque tiene principios. Mata a criminales. Siente la necesidad de matar una y otra vez, pero creo que hay una especie de responsabilidad en la forma que tiene de satisfacer esa necesidad, un detalle de su vida que por cierto sólo comparte con los espectadores, lo que convierte a éstos en cómplices y resulta bastante provocador. Esta complicidad y la actitud de Dexter, que es extremadamente humano y encantador con el mundo que ha construido a su alrededor –su novia, su hermana-, genera cierta empatía con los espectadores, que perciben a Dexter con sentimientos encontrados, ya que por un lado son conscientes de que es un asesino, pero por otro, les cae bien. Por supuesto, esta es la gracia de la serie.
Tras participar en 'A dos metros bajo tierra' y ahora en 'Dexter', dos series poco convencionales, que han marcado tendencia en cuanto el estilo de hacer televisión,¿Cómo cree que ha evolucionado el medio en los últimos años? 'A dos metros bajo tierra' fue una serie que rompió con un contexto, y me siento realmente afortunado de haber participado en ella. De hecho, no habría tenido el papel de Dexter si no hubiera estado antes en esta serie. Las dos además han nacido por iniciativa de canales de cable norteamericanos, que no están tan supeditados a las audiencias y sobre los que no se ejerce tanta censura. Estos canales se han convertido en un nicho de gente con mucho talento –actores, guionistas, etc.-, y se han revelado como factorías llenas de posibilidades.
Cómo afecta a la vida cotidiana de un actor interpretar una serie, sobre todo si se trata de una producción y un personaje como Dexter. ¿Te provoca pesadillas tu propio personaje? Es un trabajo que consume mucho, como muchos otros trabajos. Los actores en cierta manera viven una lucha constante: por un lado tienen que ahondar en lo más profundo de sí mismos y volcarlo en su trabajo, pero por otro lado tienen que mantenerlo apartado de su vida real. Ser consciente de ello es una especie de antídoto, pero es inevitable que no te afecte, que poco a poco no vaya consumiendo una parte de ti. En cuanto a las pesadillas… Es bueno desarrollar formas de desconectar. Algunos días son más duros que otros, depende de las escenas que me hayan tocado. A veces simplemente parece que actúo en una comedia romántica o algo así. Lo que sí que me da miedo es el día en el que me transforme definitivamente en mi personaje: soy un gran admirador de Dexter y estoy deseando secuestrar y matar a unos cuantos criminales (bromea).
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